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El turismo de las Rías Baixas resiste la crisis pero acusa el bajón del consumo
La inversión en gastronomía, salidas o servicios ha caído más de un 15% y se suma al 10% de 2007


El sector turístico de Pontevedra aguanta por ahora -con matices- la crisis. Es la principal conclusión de un mes de julio en el que los índices de ocupación se han mantenido en los umbrales del pasado año (con una ligera caída en Sanxenxo y más acusada en el caso de la ciudad del Lérez) y en el que se ha repetido el perfil de un turismo familiar o de pareja que pasa una o dos semanas en las Rías Baixas.
Son algunas de las impresiones de los hoteleros y administraciones al hacer balance del arranque del verano, un inicio en el que la climatología no ha acompañado (los profesionales del sector recordaban ayer especialmente la festividad del Apóstol pasada por agua) ni el calendario, ya que tanto el 1 como el 15 de julio cuadraron en día de semana ni, mucho menos, el bolsillo.
"Nos hemos mantenido ligeramente como en julio del pasado año, lo cual hay que valorarlo muy positivamente en un escenario de crisis como el actual", recuerda Francisco González, presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo, la organización más representativa del sector.
En Sanxenxo la ocupación ha caído un 2,72%, fundamentalmente en los establecimientos de dos y tres estrellas y en los campings, muy afectados por la mala climatología. "Por el contrario, en los cuatro estrellas incluso ha habido un mínimo incremento", destaca el responsable del CETS.
En el caso de la ciudad de Pontevedra la caída ha sido superior, de un 6% con respecto a julio de 2007. "Además de esto las estancias de los clientes son más cortas y el gasto por cliente también disminuye", indica Bernardo Quinteiro, presidente de la Asociación de Hoteles de Pontevedra, que también confirma unas pesimistas previsiones para agosto. "A fecha de hoy el nivel de reservas es ostensiblemente menor que el pasado año, a la espera de que los datos mejoren con las reservas de última hora pero en todo caso prevemos también un descenso respecto a 2007".
Y si en la ocupación se salva más o menos la crisis, no sucede otro tanto en el consumo asociado. En la provincia de Pontevedra abren cada día alrededor de 1.200 restaurantes, bares, taperías, asadores etc a los que se suman las empresas de excursiones, ocio y actividades al aire libre.
Es en estos servicios donde más se hace sentir el bajón del consumo. Según los cálculos de los empresarios de Sanxenxo (un municipio con más de 500 firmas de hostelería, alojamiento y actividades turísticas en general y que genera 8 de cada cien euros del PIB gallego vinculado al turismo) la reducción ha sido de entre un 15 y un 25%.
La noticia es especialmente mala para un sector que ya en el verano de 2007 registró un descenso en el consumo del 10%, de modo que en estos momentos la caída con respecto a 2006 sería de, cuando menos, un 25%.
Se trata de un bajón que previsiblemente continuará en los próximos años "y que en realidad era esperado dada la mala situación económica", precisa Francisco González.

Faro de Vigo