Noticias en la prensa
La ocupación estival en Sanxenxo resiste la embestida de la crisis
Los datos caen un 10 % respecto al 2011, pero mejoran las previsiones.

La «marca» Sanxenxo sigue soportando con entereza las embestidas de una crisis económica que está ahogando al sector turístico. Los datos de ocupación de los últimos tres meses revelan que, a pesar de la bajada, el flujo de visitantes sigue siendo alto. De hecho, detrás de los porcentajes hay una sensación unánime entre los empresarios locales: «Ha sido mejor de lo que esperábamos».

El presidente del Consorcio de Empresarios Turísticos de Sanxenxo (CETS), Francisco González, señala que una de las claves ha sido la «promoción» de las Rías Baixas como un destino turístico de «calidad», en el que poder encontrar la mejor gastronomía y una naturaleza exuberante.

Sin embargo, el comienzo de la temporada fue verdaderamente alarmante. Las lluvias y las nubes se hicieron fuertes en el mes de julio, y el porcentaje de pernoctaciones se resintió. Finalmente, se estancó en un tímido 57 % -12 puntos menos que el mismo período del 2011- que dejó malas sensaciones en el sector. En agosto, el sol volvió a brillar en Silgar, y los datos se recuperaron hasta llegar al 74 %, muy cerca de los números del 2010 (78 %). Y, si el balance de julio era negativo por el mal sabor de boca, en agosto pasó lo contrario, ya que las previsiones estaban por debajo del resultado final.


El sol de septiembre

En estas llegó La Vuelta y la comarca se revolucionó. El buen tiempo se mantuvo en septiembre, y la primera quincena dejó unos datos que mejoraban la media de julio: 58 % de ocupación. Sin embargo, la estadística se desinfló en el último tramo, a medida que se acercaba el inicio del curso académico.

Desde el CETS hacen una valoración «positiva», pues Sanxenxo aguanta el tipo. Además, otra buena noticia es el incremento del turismo internacional. «Todavía son cifras pequeñas, pero estamos avanzando en la tarea prioritaria: la internacionalización», señala González. Y los atractivos se venden solos: «Que vean nuestras rías, que prueben nuestra comida...», recomienda el presidente del CETS. Con eso es suficiente.

La temporada estival empezó muy mal, y en el sector tienen claro que se debió al mal tiempo, protagonista absoluto en julio. El porcentaje de ocupación en agosto presentó unos datos inferiores al 82 % del 2011. Sin embargo, la caída prevista por los hoteleros era si cabe mayor, por lo que la valoración es positiva. Además, el buen tiempo de septiembre permitió alargar el empujón, sobre todo en la primera quincena.

La Voz de Galicia
10/10/2012