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Agosto mantiene, aunque suaviza, la caída del turismo
La coyuntura económica aprieta pero no ahoga. Después de un mes de julio de auténtico desplome en el sector turístico gallego, con una caída cercana al 15 % en los datos de ocupación hotelera, las primeras semanas de agosto, singularmente la segunda, han hecho posible que esos índices hayan remontado. La caída se mantiene, pero notablemente suavizada. Aunque no será hasta principios de septiembre cuando se conozcan las cifras reales de ocupación, los responsables sectoriales apuntan a una leve recuperación durante las semanas centrales de la temporada que han permitido rozar el lleno en los puntos más emblemáticos del turismo gallego: «La primera semana fue floja, pero a partir de la segunda mejoró bastante», confirma, José Manuel Otero, presidente de los hosteleros de Compostela: «Estaríamos cerca del 90 %, que es el nivel normal. Esta semana ya empezaremos a caer en esos índices».

«Nosotros vivimos un momento difícil, pero nos salvó la regata Tall Ship Races -admite Héctor Cañete, responsable de los hosteleros de A Coruña-. Incluso hubo que desviar clientes fuera de la ciudad, porque aquí estaba todo lleno. Eso salvará los datos de ocupación en cuanto a hostelería. Si hablamos de restauración, es otra cosa. Porque el descenso en el gasto por viajero sigue siendo muy acusado».

La valoración varía en función del lugar de consulta. En Pontevedra, por ejemplo, agosto está siendo nefasto: «¿El peor de la década? Este mes de agosto ha sido el peor de la historia. Y yo llevo ya más de 30 años en el negocio», asegura José María de Cabo, director de hotel y de los hosteleros de la ciudad: «La segunda quincena de julio, el nivel de reservas ya se cogía con pinzas. Y en agosto se ha mantenido la tónica. En la primera quincena estuvimos a un 57 %, cuando hace unos años llegábamos al 95 %».

Sanxenxo, la villa de veraneo por excelencia, tampoco hizo pleno: «Pero Sanxenxo se ha portado», resume el presidente de los hosteleros de la zona, Francisco González. «Llenar esto es complicado. Aquí hay 8.000 plazas hoteleras. Pero creo que nos ha salvado la marca. Firmamos un resultado como este para el año que viene».

La caída del turismo nacional, una tendencia apreciada en toda España, está detrás de una parte de estos malos resultados, ya que la mayor parte de los consultados subrayan que el nivel de turistas extranjeros se ha mantenido, incluso crecido, con la excepción de los portugueses, que también se han echado de menos en algunos puntos clave como Pontevedra o Santiago.

La Voz de Galicia
28/08/2012