Noticias en la prensa
Los hoteles dejan de hacer el "agosto"
La que suele ser la mejor quincena del año para el sector hotelero no ha traído demasiadas alegrías este año a las Rías Baixas. Los importantes descuentos aplicados por la mayoría de los establecimientos no han conseguido parar la inexorable caída de la demanda. No se han librado ni los puntos turísticos con mayor empuje de la zona: mientras en Baiona se ha registrado un descenso de alrededor del 10%, en Sanxenxo no necesitan números para saber que la campaña ha sido "más floja" que el año anterior. En la ciudad olívica la bajada fue más acusada: un 15%. Al no funcionar como reclamo, la reducción del precio de las habitaciones también tendrá su efecto al cuadrar la caja, contribuyendo al aumento de las pérdidas, alerta el sector.
Baiona. En la zona del Val Miñor es el primer año que los alojamientos de la zona no han colgado el cartel de completo en ningún momento. En el cómputo general, los hoteles han tenido un 10% menos de clientes que el pasado verano, cuando se alcanzó casi un 80% de media en las dos primeras semanas de agosto. A pesar de estar en plena temporada alta, los empresarios han rebajado sus tarifas en alrededor de un 15% de media para tentar a más clientes, pero no lo han logrado. Para lo que queda de mes, las reservas rondan el 35-40%, según calcula el portavoz en la zona, Darío Álvarez. "Otros años, a 17 de julio ya tenía casi el 100% cubierto", recuerda y añade que incluso empezaban a recibir reservas estivales en Semana Santa. Ahora lo hacen a última hora, explica. Además, ha constatado que el perfil del turista ha sufrido una transformación. "Antes venían por temporadas largas y ahora vienen por dos o tres días y no consumen ni la mitad", describe. Otro de los problemas es que la gente anula sus reservas con más frecuencia. De hecho, las precipitaciones registradas estos días en la zona han provocado una lluvia de cancelaciones.
Sanxenxo. La capital provincial del turismo de playa no logró superar un discreto 57% de ocupación en el mes de julio €cayó un 7,95% con respecto a 2011€. Los empresarios han constatado "más movimiento" en la primera quincena del mes de agosto, pero no cuentan con datos todavía. De todos modos, no los necesitan para saber que están por debajo del 90% que consiguieron el verano pasado. "Nos preocupa la segunda quincena y que el tiempo vaya a dar al traste con las reservas de última hora", plantea Francisco Nanín. "Si el tren de la crisis antes nos afectaba de refilón, ahora nos llevó por delante", ejemplifica el hostelero que, a pesar de que califica este año como "de los peores que ha vivido", no le importaría firmar los mismos resultados de este ejercicio para el año que viene "visto el contexto".
Vigo. "Hoy [por ayer] tendrían que estar todas las habitaciones ocupadas y no es así", ejemplifica Beatriz González, vicepresidenta de la Asociación de Hoteles de Vigo (Ahosvi), al inicio del puente. La ocupación media en los primeros quince días de agosto estuvo entre el 60 y el 65%, una bajada anual de entorno al 15% en el que ha tenido mucho que ver el mal tiempo. En la ciudad también han bajado sus precios y muchos se han apuntado al earling de los buscadores de internet €precios reducidos para los que reserven con antelación€.
O Grove. La segunda quincena de julio ha sido mejor que la primera de agosto, por primera vez en años para los alojamientos hoteleros de O Grove, . No es que los resultados del pasado mes fueran demasiado buenos €no llegaron al 60%€, sino que los de estas dos últimas semanas han sido "bastante peores que el año pasado", asegura el hotelero Óscar Álvarez. Bajó entorno a un 19%, por lo que solo se cubrieron un 46% de las plazas. El día que más clientes pernoctaron en la zona, registraron un discreto 83%. Álvarez indica que también en O Grove los precios están por los suelos: "Nuestras habitaciones valen 20 euros menos, los niños son gratis y las cenas también". Sorprendido, Álvarez destaca que, en pleno mes de agosto, hay en la zona habitaciones por 80 euros en hoteles de cuatro estrellas con spa incluido.
Pontevedra. En la ciudad del Lérez tampoco han alcanzado sus expectativas. Con descuentos de entre un 20 y un 25%, no han logrado alcanzar el nivel de ocupación del pasado verano, que rozó el 60%. A pesar de ser la quincena más fuerte, los hoteles solo han estado al completo tres o cuatro días, según explica el presidente de la agrupación de empresarios del sector en la capital provincial, José María de Cabo. Sostiene que sabían que iba a ser un verano "complicado" y que dependían mucho de las condiciones meteorológicas, que no les han acompañado. No dispondrán de cifras oficiales hasta finales de verano y prefieren no especular con la segunda quincena. Ponen su esperanza en las reservas de última hora.
Vilagarcía. Las fiestas de San Roque y, sobre todo, la multitudinaria Festa da Auga, dan un respiro estos días al sector hotelero de Vilagarcía de Arousa, que en la primera quincena de agosto no rebasó una ocupación media del 70%, diez puntos por debajo del pasado ejercicio, según calcula El presidente de la Asociación de Hosteleros e Iniciativas Turísticas de Vilagarcía (Ahituvi), Roberto Gerpe. Lo atribuye a la inestabilidad de la meteorología al ser un lugar de paso entre ciudades vinculado al turismo de playa. Estos días, en cambio, es muy complicado encontrar una habitación.

La facturación de la hostelería se desploma un 35%
Los hoteles no son los únicos que están sufriendo con más crudeza este verano la crisis. La facturación en cafeterías, restaurantes y bares ha caído estos meses en un 35%, según las cifras que han recabado en la Federación Provincial de Empresarios de Hostelería de Pontevedra (Feprohos). Su presidente, José Magaz, explica que a la llegada de menos turistas a la zona, se une la contención del gasto de los residentes.
"Hay menos clientes y su consumo también es menor", describe el representante de los empresarios. Las cenas de plato por persona se han sustituido de forma generalizada por el tapeo y no son pocos los que "esperan a que les pongas el pincho con la caña y se van para casa".
En la bebida también han cambiado las costumbres. Pocos son los que piden ya un buen vino para acompañar la comida. "Ahora piden más agua o cervecita", explica Magaz.
Los establecimientos tratan de ajustarse a esta nueva situación con plantillas más apretadas. Los que habían contratado a personal nuevo, han optado por despedirlo, mientras que los que todavía no habían cogido refuerzos para la temporada estival, ya no lo harán. Magaz indica que, al predominar en la hostelería los negocios familiares, tienden a turnarse para cubrir todo el horario y evitar así el gasto en ampliar el número de empleados.
Aunque en la Federación no cuenten por ahora con cifras al respecto, están convencidos de que el número de locales está disminuyendo. Uno de los indicadores de la actividad del sector es el número de terrazas solicitadas este año al Ayuntamiento, cuya tasa es muy reducida. Por estas alturas, en el verano anterior, los propietarios habían solicitado un centenar más.
El panorama no tiene visos de mejorar. Los hosteleros temen la llegada del mes de septiembre con la subida del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Coincidiendo con el final de la temporada estival, vaticinan que será el momento en el que se haga más visible el cierre de un mayor número de establecimientos.

Faro de Vigo
16/08/2012