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Los hoteleros abogan por "ofertas atractivas" para levantar un verano que arranca con bajas reservas
Los hosteleros confían en el turista de última hora ya que en la capital domina la incertidumbre y en Sanxenxo se agarran al cliente fidelizado.

Faltan unos días para el inicio de una temporada turística sobre la que pesa el cartel de la incertidumbre. La crisis económica y la falta de confianza en la evolución del país explica la escasez de reservas y las muchas dudas de los potenciales clientes reconocen distintos portavoces del sector que apuestan por ofertas atractivas –"con precios equilibrados" matizan– como reclamo para intentar levantar la campaña.
"No podemos hacer una previsión de cómo va ir la temporada porque no hay reservas significativas y, en principio, no tenemos un indicador claro al que agarrarnos para hacer un pronóstico" señalaba ayer el portavoz de la Asociación de Hoteleros de Pontevedra, José María de Cabo, quien subscribiría como "un éxito" el deseo y la convicción expresados por el presidente del Patronato de Turismo Rías Baixas, José Manuel Figueroa, de que el sector pueda enfrentar la crisis con "un 60-65% de ocupación".
"El objetivo es situarse entre el 65 y 70% de ocupación pero, con los tiempos que corren, hay que ser realista y valorar como positiva una ocupación media para los meses de junio a setiembre del 60, lo que indicaría que el sector está resistiendo bien" argumentaba Figueroa.
Por su parte en Sanxenxo, uno de los centros turísticos de la provincia por antonomasia, a día de hoy las reservas son "discretas". "Hay reservas formalizadas de clientes fidelizados, españoles en su mayoría, que eligen desde hace tiempo Sanxenxo y las Rías Baixas como destino vacacional con el fin de disfrutar de la gastronomía, del vino, de la playa y para conocer distintos puntos de Galicia" explicaba ayer el presidente del Consorcio de empresarios turísticos de Sanxenxo (CTS), Francisco González. Son clientes, añadía, que veranean en familia o en pareja y con un nivel adquisitivo medio o medio-alto.
Los ajustes presupuestarios en las administraciones han afectado de lleno a las campañas promocionales de las Rías Baixas y de Galicia, que se han visto recortadas de manera sustancial, por lo que el sector hotelero y hostelero pontevedrés trata de suplir esta menor publicidad con ofertas propias: de precios, actividades complementarias, servicios adicionales, etc.
"No se trata de tirar los precios" coinciden en puntualizar De Cabo y González, ya que sería "contraproducente y perjudicial para el sector", sostienen ambos ya que "unos precios muy bajos no hacen rentable un negocio y solo ayudan a deteriorarlo o conducirlo al cierre".
Última hora
Las reservas de última hora son la esperanza para enderezar una campaña estival cuando menos plagada de dudas aunque, advierte el presidente del CETS, "se corre el riesgo de quedarse sin la plaza deseada".
Los hosteleros de las Rías Baixas optan por el modelo "aerolíneas" para hacer sus ofertas y por eso, la última hora puede implicar, en función de la demanda, precios más altos que los consignados para las reservas con antelación o tener que optar por establecimientos no contemplados como primera o segunda opción.
"Nosotros no somos ni optimistas ni pesimistas sino realistas" recalca Francisco González, quien confía en la calidad de la oferta turística de las Rías Baixas y la profesionalidad del sector para superar con cierto éxito la campaña estival que arranca oficialmente el próximo 1 de julio.
Quien sí confía en las reservas de última hora para que la "complicada" temporada turística de la provincia repunte es el presidente del Patronato de Turismo Rías Baixas y vicepresidente de la Diputación, José Manuel Figueroa, quien se mueve en expectativas, en realidad deseos, de que Pontevedra se mueva en parámetros cercanos a los registrados en el año 2010: un millón de visitantes y cerca de tres millones de pernoctaciones.

El turismo mueve en la provincia 1.800 millones de euros anuales y da empleo a alrededor de 40.000 personas
José Manuel Figueroa, presidente del Patronato de Turismo Rías Bailas, reivindicó ayer de nuevo la condición de "estratégico" para el sector turístico de la provincia. Un sector que, subrayó, aguanta los embates de la crisis y que mueve un volumen de negocio de alrededor de 1.800 millones de euros anuales en Pontevedra.
La importancia del turismo queda en evidencia, añade Figueroa, con datos tan relevantes como que "supone casi el 12% del PIB de la provincia" y da empleo a unas 40.000 personas, aunque en este año las contrataciones se resisten por la dificultad de tener unas previsiones de ocupación y visitas debido a la escasez de reservas.
De acuerdo con la información que maneja el Patronato de Turismo Rías Bailas, en la provincia de Pontevedra se concentran 1.115 establecimientos hoteleros y alojamientos turísticos con una oferta global superior a las 50.000 plazas. Un volumen de camas que supone el 43% del total de las registradas en Galicia.
Simbiosis
Para José Manuel Figueroa tan importante como las cifras del sector lo es la catalogación de las Rías Baixas y de la provincia de Pontevedra en su conjunto como destino turístico "de calidad", a lo que se ha llegado, explica el responsable del Patronato de Turismo Rías Baixas, gracias al buen hacer de las empresas del sector y a la colaboración que siempre han encontrado en las administraciones (campañas promocionales, subvenciones de eventos, facilidades para desarrollar proyectos turísticos, etc).

Faro de Vigo
16/06/2012