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Siete mil euros para que salpique la ola
En Sanxenxo, a pie de playa no hay crisis; los alquileres mantuvieron precios estratosféricos.

Lejos quedan aquellos tiempos en los que o el interesado se daba prisa nada más comenzar la primavera o no encontraba piso ni casa para pasar el mes de veraneo en Sanxenxo. La tónica era incluso reservarlos o conservarlos de año a año. Este verano, en cambio, muchos carteles siguieron colgando de las ventanas durante la temporada. La oferta supera de lejos a la demanda y es «muy difícil» en las actuales circunstancias, como subrayan en la agencia inmobiliaria Javier Tovar, cubrir el cien por cien de la ocupación en este sector.
La de este año estuvo en un 70 % en el tramo más concurrido del verano, entre el 15 de julio y el 15 de agosto. Veinte puntos menos que en el 2010, que contó con el extra de ser año Xacobeo. «Y en otros años se ha llegado en esos días al cien por cien -señalan desde la citada agencia-. Pero este 2011 ha quedado mucho para alquilar».
Aunque si algo no cambia es el valor de disfrutar las vacaciones en primera línea de playa. Si bien los pisos del extrarradio del núcleo de Sanxenxo han tenido que bajar «muchísimo» los precios, el paseo de Silgar sigue siendo la milla de oro. Cinco mil, seis mil y hasta siete mil euros se han llegado a pagar en agosto por un mes entero «en primera, primera línea, con las mejores vistas al mar y terraza buena». «En este caso, estos precios sí se mantienen». Y es que la oferta se acota notablemente. En cuanto a los chalés o casas en el extrarradio, también agosto ha mantenido la tónica de años anteriores, «aunque también ha bajado en alguna zona». Y el revulsivo climático de los meses de septiembre y octubre no ha tenido reflejo, «porque ahí ya los visitantes son excursiones y grupos».
Para los hosteleros, los pisos siguen siendo, no obstante, competencia, «pero pasa aquí y en todos los ayuntamientos turísticos». «Claro que afecta -señala el presidente del CETS, Francisco González- y nosotros pedimos a la Administración que se tomara medidas. E Inspección estuvo haciendo revisiones, pero hay dos tipos de apartamentos, el claramente turístico, donde sí se puede meter mano, pero luego está el caso del sector inmobiliario, que es más difícil. Pero sí que afecta, y aquí queremos jugar todos con las mismas reglas del juego, los mismos controles para todos. Faltan clientes para todos, aunque nosotros tenemos la ventaja de que podemos ofrecer alojamientos por pocos días».

La Voz de Galicia
30/10/2011